La vida

 

La vida

Por Alejandro Crimi

Resulta que un día, unas manos intrusas nos sacan de un tirón del vientre de la mujer donde estábamos calentitos. Empezamos a respirar y buscamos una teta. Se dice que, con leves sutilezas, todos comenzamos más o menos así.

Aparecemos de repente en diversos lugares, al pie de una montaña o cerca del mar, en grandes ciudades o en villas; y se responsabilizan de nosotros personas que muchas veces les cuesta hacerse cargo de sí mismas. Esas personas se dividen, generalmente, en padres y madres, y pueden presentar características particulares. Por ejemplo, suelen tener diferentes tonalidades de piel o distinto poder económico. También pueden ser ignorantes, sensibles, fascistas, trabajadores, intuitivos o ladrones (empresarios, o incluso sujetos armados o enmascarados que roban almacenes y otros comercios).

Lo cierto es que a partir a ese momento comenzamos una carrera con vallas y otros obstáculos que finaliza cuando perdemos el equilibrio, caemos y permitimos el ingreso a nuestros cuerpos a distintas especies de gusanos, generalmente pertenecientes al orden de los dípteros. Se dice que, con leves sutilezas, todos terminamos más o menos así.

Entre el principio y el fin, sólo existe la carrera. O más precisamente la vida: una pulsión que se escabulle del lenguaje.



Oh my God!
Жизнь — это абсурдная рана.