Asistencia al suicida
Por Alejandro Crimi
—Buenas tardes, me informaron que existía en Catalunya un lugar de asistencia a los suicidas y me dieron esta dirección, ¿es correcto?
—Sí, siéntese un momento que ya lo atendemos.
Esperé unos cinco minutos y apareció un hombre que tendría 35 años, de prolija barba leninista y gafas de miope. Tenía los ojos muy abiertos.
—Bona tarda...
—¿Puede hablame en castellano, por favor?
—Sí, claro... Acompáñeme a mi oficina.
—Gracias. Muy amable.
Lo seguí por un pasillo y luego entramos en una pequeña sala con una ventana al exterior y paredes blancas. El lugar estaba muy iluminado, y tenía una biblioteca algo desordenada. Me apresuré a sentarme en el sillón que había frente al escritorio y me puse cómodo.
—Mi nombre es Jordi... cuénteme qué lo trae por aquí –me dijo con rostro preocupado.
—Nada más ni nada menos que mi tendencia suicida.
—¿Le ha ocurrido algo traumático últimamente?
—Algo traumático... a ver... Sí. Fracasé con mis dos últimas parejas y se me murieron dos gatos en el transcurso de dos años. Rompí con muchos de mis amigos, mi madre tiene Alzehimer y mi tía cáncer. Agarré la crisis de los 40 y mi libido sufre de paranoia. Todos mis proyectos se derrumbaron y al caer hicieron un ruido espantoso. Me fui de mi país y quedé condenado a un eterno desarraigo. Además estoy asustado, solo, y somatizo permanentemente cosas molestas como orsuelos, anginas o hemorroides. También me cuesta demasiado cargar con mis miserias. Hay mucho más, pero no lo quiero entretener, porque seguramente usted tendrá cosas que hacer.
—Humm...
—Mire, seamos pragmáticos. Yo necesito ayuda, no puedo solo con todo. No me he suicidado hasta ahora por dos razones fundamentales. Primero porque me impresiona eso de morir y quedar tendido, derramando saliva por la comisura de los labios, y segundo porque soy novato y no tengo experiencia en suicidios.
Jordi hizo un gesto de duda. Las lentes de sus gafas parecían objetivos fotográficos que intentaban enfocarme.
—¿Se burla de mí?
—De ninguna manera. Sólo busco asistencia.
