El amor en tiempos de Instagram
Salou, 10 de mayo de 2021
El sábado 8 de mayo de 2021 alojé por una noche a una pareja de jóvenes turistas chinos muy simpáticos, bellos y modernos. Hablaban muy bien inglés y viajaban por España en bicicleta y tren.
Al día siguiente fui a despedirlos y recuperar las llaves (check-out), pero me detuve algunos metros antes de llegar al apartamento. Observé que en la mesa de la terraza, frente al mar, habían dos sugestivas copas llenas de vino blanco con fresas reposando en el fondo. La mesa también albergaba una flor al costado derecho de las copas.
Tuve un momento de confusión, donde me setía un cretino que interrumpía romances. Así que toqué el timbre y, cuando me abrieron la puerta, los saludé con complicidad y les dije que volvería más tarde.
Mi idea era darles tiempo para que bebieran sin prisas sus delicadas copas frente al mar.
"No, no... nos tenemos que marchar ahora" dijeron por debajo de la mascarilla. Así que rápidamente tomaron las copas, las vaciaron en la pica y las enjuagaron.
"Eran fotos para Instagram", agregaron al percibir la confusión que todavía reinaba en mis ojos.
La pareja china me entregó las llaves y se marchó.
"Estoy viejo", me dije.
Esto no pasaba con Mao Tse Tung...
